Froilán el Terrible



Un niño jugando con un arma de fuego con 13 años, pues la cosa acaba de la forma que tenía que acabar. Y dando gracias a Dios, porque supongo que al Rey le habrán venido algunos recuerdos más bien tristes.

Aquel frío día nadie iba a imaginar que cuando Mari Chalar dijo la famosa frase “Qué, chaval ¿unos tiritos?”, la cosa iba a acabar en el hospital, pero así fue.

Y después de mucho esfuerzo y rehabilitación, se recuperó del ictus que le había dado, y con una ligera cojera,  volvió a sus quehaceres diarios (todas esas cosas que hace Mari, que son muchas…, sus obligaciones…, todas esas cosas que por su gran número no quiero detallar en este post).

La pena es que esta vez el que ha salido perjudicado es Froilán el Terrible, apodado así por lo tranquilo y pausado que era cuando era pequeño. Digo cuando era pequeño, porque en esta familia no me extrañaría que con 13 años ya mida 1,90 m.

El niño se recupera en una clínica de Madrid.

Conclusión de las conclusiones:

Cuando Mari Chalar habla de unos tiritos, alguien va a cojear.

Vía: Cifu y El blog.info

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  1. #1 por Germana - abril 19th, 2012 a las 14:55

    Armas y niños… sin comentarios.
    Armas y adultos… sin comentarios.
    Armas… sin comentarios.

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